Viaje a Italia: Jeep Challenge, Bérgamo, Verona, Ferrari y Milán

Resumen del viaje a Italia a donde fui para participar en el Jeep Challenge en el circuito de Balocco. Después pasé unos días en Bérgamo, Verona, Maranello y Milán. Muchas fotos y qué visitar en cada ciudad. Ah, que no se me olvide, y además del Jeep Wrangler también conduje un Ferrari California.

Hace ya unas semanas tuve la oportunidad de ser invitado a través de Motorclan al Jeep Challenge en el circuito de Balocco, al norte de Italia. Se trataba de conocer más a fondo el Jeep Wrangler Arctic, una edición limitada de la que solo se venderán 90 unidades en España. El secretismo en el circuito es absoluto con mucha seguridad y policía ya que allí se prueban todos lo nuevos modelos y prototipos del Grupo Fiat. Esto incluye Ferraris, Maseratis y también modelos más “normales” de calle. Pudimos ver un 599XX especial de pruebas y un Maserati que no reconocí, además del nuevo Fiat Dobló.

Allí probé un Jeep Wrangler Rubicon en el circuito off road que hay en el complejo. Balocco tiene muchos circuitos para todo tipo de pruebas: uno oval de 7,65 kilómetros, varios interiores que simulas incluso curvas de circuitos de F1, el off road,… Allí subimos cuestas con el 60% de desnivel frontal y el 30% lateral, vadeamos un río, pasamos por zanjas,… En el vídeo podéis ver un resumen con los mejores momentos. Fue una gran experiencia.

Bérgamo

Ya que estaba en Italia, para aprovechar el viaje, nos quedamos 3 días más para disfrutar un poco más del norte del país. En Milán alquilamos un coche y fuimos hasta Bérgamo. La ciudad se construyó en tiempo de los romanos y destruida por Atila en el siglo V. En la oficina de información nos prepararon sobre la marcha una pequeña ruta ya que solo teníamos medio día para visitar esta ciudad. Fue una gran coincidencia que en el parque había una mini feria de una Asociación turística de la región donde preparaban polenta tradicional y la regalaban. Estaba riquísima. Se puede preparar de diferentes formas, normalmente con harina de maíz y en este caso llevaba queso fundido; simplemente deliciosa. Con el coche subimos hasta la colina, donde está la muralla y la ciudad alta, Bérgamo Alta, que conserva gran parte de su estilo medieval. Otra opción es acceder disfrutando de un paseo e funicular. Las vistas son increíbles ya que lo rodea una gran llanura. Se puede ver el aeropuerto a lo lejos con muchos aviones despegando (ya sabéis que soy un friki de los aviones). Por cierto, la subida desde la ciudad nueva hasta la antigua con muchos árboles a los lados y casas tradicionales es una imagen típica de película italiana.

De allí nos dirigimos a Verona, aunque por el camino hicimos una parada en el Lago di Garda. Es enorme y a media tarde muy tranquilo con un caminito para pasear todo alrededor. Allí es dónde hice la foto que tengo actualmente de fondo en Facebook. No estuvimos mucho tiempo porque se veía la lluvia al fondo.

Verona

Iglesia en VeronaNo quiero adelantarme al resumen, pero es una ciudad preciosa. La entrada en la ciudad entre edificios antiguos, la muralla… Además el hotel Romeo & Julieta está justo detrás del Coliseo/Teatro por lo que tuvimos que entrar con el coche hasta el centro. Como ya era por la tarde/noche, solo nos dio tiempo a visitar la plaza alrededor de este Circo que, como no, también tenía una feria con comida tradicional de países de toda Europa. Por haber, había hasta Paella “Española”. Aunque daban ganas de probar muchas cosas, nos estábamos reservando para ir a la que nos había dicho era la mejor pizzería de Verona, y debía serlo porque tuvimos que esperar media hora de cola hasta poder entrar. La verdad es que estaba muy buena, pero nos quedamos con las ganas de pedir la pizza cuadrada de 40 cm. que es lo que parecía que pedían todos los lugareños. Un paseo nocturno de vuelta por las calles principales y con el Coliseo iluminado fue el perfecto punto y final para un largo día.

Plaza en VeronaAl día siguiente nos pasamos toda la mañana paseando por Verona. Entramos dentro del Coliseo, que es un poco decepcionante ya que por dentro está modernizado con tribunas de metal y un escenario bastante feo (no vale la pena mucho visitarlo). Seguimos el camino por varias calles y plazas hasta la casa de Julieta, donde había muchísima gente. Candados de enamorados, firmas a tropel y la estatua donde todo el mundo se hacía la foto tocando el pecho a Julieta (no conocía yo esa tradición). Sin duda la ciudad que más me gustó de Italia.

Más fotos de Verona al final del artículo.

Maranello

Ferrari 458 Italia - Museo Ferrari MaranelloA media tarde pusimos rumbo a Maranello. Ya que estábamos tan cerca de la casa de Ferrari, era obligatorio hacer una parada. Allí visitamos el museo oficial, que la verdad, no es tan grande como parece aunque dentro sí que tiene casi todos lo modelos míticos de la marca italiana. Además del Ferrari 599 GTB o el Ferrari Enzo y el Ferrari F40 también hay réplicas del Fórmula 1 de Nigel Mansel o el 512M. Tuvimos la suerte de poder asistir también por casualidad a la presentación de uno de los equipos que participaría en GT2. En Motorclan estamos montando el vídeo con todo el resumen, pronto lo podremos compartir.

Ferrari 512M - Museo Ferrari MaranelloLo mejor vino después y es que alquilé un Ferrari California para conducirlo por las carreteras que rodeaban Maranello. 460 caballos, 7 marchas, cambio semiautomático con levas, velocidad máxima de 310 km/h. Una pasada!!! Las sensaciones al volante son impresionantes. A pesar de la velocidad se siente siempre un control total, con un perfecto reparto de pesos y balanceo en las curvas. El cambio óptimo de marcha está en las 7.000 rpm, punto en el que el motor suena como si cantaran los ángeles. Lo mejor es que subes de marcha y en unas milésimas el motor está otra vez tirando a tope, parece que no tiene fin. Solo lo pude poner a 150km/hora en un adelantamiento, pero será algo que no se me olvide nunca. De 50km/hora a 150km/hora en unos segundo y solo cambiando una marcha. Después de esta experiencia tomé una decisión importante en mi vida: quiero comprarme un superdeportivo!!! Así que a empezar a jugar a la lotería.

Milán

Catedral de Milán Il DuomoDespués de conducir un Ferrari California, el camino de vuelta rumbo a Milán en un Alfa Romeo Giulietta era… muy aburrido cuanto menos. Como todavía era pronto, tras una parada en el hotel, nos dirigimos a cenar a un restaruante recomendado, la “Trattoria Rosso di Brera”: malísima, muy cara y los camareros muy desagradables. A pesar de este contratiempo, decidimos dar otro paseo nocturno y ver Milán iluminado de noche. La verdad es que había muy poca gente por la calle, pero la ciudad es muy bonita para dar una vuelta, sobre todo con una temperatura suave. Llegamos a la plaza de Il Duomo, también vacía, donde pudimos contemplar la Catedral más grande de Europa perfectamente iluminada. Así terminamos el día.

Galería Vittorio Emmanuel II en MilánTras un desayuno titánico para tener fuerzas y aprovechar el día, nos dirigimos de nuevo a Il Duomo para acceder y visitarla por dentro. La verdad es que fue casi lo único que vimos de Milán porque había tanto que visitar dentro que nos pasamos casi 4 horas dando vueltas. Recomiendo alquilar la audioguía para tener toda la explicación e información. La cripta es espectacular, por destacar algo, ya que bien se valdría un post entero. Tras visitar a fondo su interior, subimos hasta la terraza desde donde se puede ver gran parte de Milán. La ornamentación en la zona superior es espectacular y no se aprecia su belleza desde abajo. Múltiples columnas, arcos, gárgolas,… te trasladas al siglo XV, que fue cuando se terminó de construir.

Como ya no quedaba mucho tiempo, dimos un rápido paseo por la Galería Vittorio Emanuelle II y el cuadrado de la moda, la zona más lujosa con todas las tiendas más caras de Milán. Qué decir, pues que está bien mirarlo desde fuera, pero más interesante sería entrar y poder ir de compras por allí. Nuestro periplo en tierras Italianas llegaba a su fin, así que cogimos el tren que nos llevó del centro de la ciudad hasta el Aeropuerto Milán Malpenza y de allí vuelta a España.

La comida

Espectacular. Sin más. La pasta en Italia sabe diferente, es auténtica pasta. Además de ser buena, los rellenos son auténticos: se ve la carne y se aprecia el sabor y la textura. Aquí parece que todos los rellenos son pasta de carne o de “algo”. Creo que ahí está la diferencia. El risotto allí también riquísimo, siempre es su punto y con sabores y texturas muy cremosas. Lo comí 2 veces y las dos estaba espectacular. Lo que me decepcionó un poco fue la pizza, no porque estuviese mal, que de hecho me gustaron las dos que comí, una de masa fina y otra gruesa, pero parece que me esperaba algo más. No sé decir qué más, pero algo especial. De todas maneras, muy rico todo.

El viaje

La experiencia la recordaré siempre como la del primer Ferrari que conduje, aunque estuvo muy bien desconectar unos días del trabajo. Fue divertido participar en el Jeep Challenge y probar al límite otra vez un todoterreno. Verona también me quedará en la memoria mucho tiempo, así como Il Duomo. Y la comida italiana también. Por último solo decir que QUIERO UN FERRARI!!!

Museo Arqueológico en Verona Castillo y puente Castelvecchio en Verona Balcón de Julieta en Verona Fuente en Verona Interior catedral Milán Alfonso Eguino - Museo Ferrari Mararello Presentación Ferrari GT2 en Maranello Torre en Verona

Vuelo en avioneta sobre Gijón (galería de fotos)

Ayer disfruté de un vuelo sobre Gijón en una avioneta Socata Tampico TB-09 del Aeroclub Llanera. La duración del vuelvo fue de aproximadamente 45 minutos, saliendo desde el Aeródromo de la Morgal. En el artículo podréis ver varias fotos de Gijón desde el aire.

Ayer disfruté de un vuelo sobre Gijón en una avioneta Socata Tampico TB-09 del Aeroclub Llanera. La duración del vuelvo fue de aproximadamente 45 minutos, saliendo desde el Aeródromo de la Morgal. En la avioneta volamos 3 pasajeros, además del piloto. Cabe destacar que tuvimos un día espectacular de sol y sin casi viento, por lo que las condiciones para disfrutar del viaje y volar tranquilo fueron óptimas.

Una de las cosas que me llamó la atención es que en la radio puedes escuchar información de todos los vuelos de la zona de Asturias, incluyendo grandes vuelos comerciales de Iberia y Ryanair. La torre desde donde controlan toda la actividad de La Morgal es la del Aeropuerto de Asturias.

Como una imagen vale más que mil palabras, a continuación comparto una galería donde podéis ver Gijón desde el aire. Son espectaculares:

He visto que en el Aeroclub ofrecen 2 cursos, un curso de iniciación de vuelo a motor y otro ya completo y con licencia, el PPL, que es el Título de Piloto Privado de Avión. La verdad es que después de esta estupenda experiencia creo que me gustaría poder probar por lo menos el primero.

Viaje a Turquía: Estambul

La siguiente parada del viaje fue Estambul. Una ciudad muy bonita que hay que visitar una vez en la vida. Resumen, información útil con recomendaciones y muchas fotos sobre los lugares más representativos a visitar: Santa Sofía, la Mezquita Azul, el Palacio de Topkapi, el Gran Bazar y el Bazar de las Especias, las Cisternas, la Torre de Gálata, un paseo por el Bósforo, San Salvador de Chora y mucho más.

La siguiente parada del viaje a Turquía me llevó hasta Estambul. Es la ciudad más grande de Turquía con 11 millones de habitantes a pesar de que la capital es Ankara. Istanbul, en turco, ha sido un lugar muy importante en la historia. Primero fue conocida como Bizancio y más tarde como Constantinopla en la época del Imperio Romano. Está dividida en dos partes por el estrecho del Bósforo, que une el Mar de Mármara con el Mar Negro, estando situada la zona antigua de la ciudad en Europa y la más moderna en Asia. Es un caso peculiar en el que muchos habitantes viven en Asia y trabajan en Europa, ya que en la primera hay grandes zonas residenciales.

Las Mezquitas

Iglesia de Santa Sofía (Estambul)Una de las características especiales de la ciudad es que hay más de 2.500 mezquitas. Entre todas destaca por su impresionante interior la Iglesia de Santa Sofía (Aya Sofya). Primero fue una iglesia ortodoxa, católica y otra vez ortodoxa para pasar a ser mezquita desde 1453 hasta 1931. Cuatro años después fue declara museo. Fue inaugurada en el año 360 y uno de los datos que sorprende es que fue construida en tan solo 5 años. Sorprende la mayoría de estos magníficos edificios fueron construidos en tiempo record. A lo largo de todos estos años tuvo que ser reconstruida y arreglada en numerosas ocasiones debido a las guerras y derrumbes. Por fuera llama la atención por su tamaño, pero su sencilla imagen de ladrillo no da ninguna pista de la maravillosa ornamentación y mosaicos interiores. De hecho se conserva una de las representaciones de Cristo Pantocrátor más bellas del arte bizantino. Su buena iluminación y la imponente altura de su cúpula de más de 56 metros hacen de Santa Sofía una visita obligada en Estambul.

Mezquita Azul (Estambul)Justo enfrente se sitúa la Mezquita Azul o Mezquita del Sultán Ahmed, en turco Sultanahmed Camii. Esta mezquita destaca principalmente por dos razones: el color azulado de sus cúpulas, que también es el color predominante en el interior, y que es la única que tiene 6 alminares en la ciudad. Se construyó entre 1609 y 1617 con la intención de eclipsar a la de Santa Sofía. Sigue siendo a día de hoy una de las mezquitas más importantes de Estambul y miles de musulmanes se acercan a rezar todos los días. Los visitantes deben entrar por una puerta alternativa y las mujeres deben cubrir su cabeza con un pañuelo. El interior es suntuoso con numerosos azulejos y pinturas con textos y oraciones en árabe.

Mezquita Azul al atardecerLos alminares de las mezquitas forman un paisaje muy peculiar en el perfil de la ciudad y entre ellos destacan los de la Mezquita de Suleiman (Süleymaniye Camii). Es la segunda más grande de Estambul, pero se ve desde cualquier punto debido a que está en una de las colinas más altas. Es una mezquita imperial otomana construida por Suleiman I, el Magnífico, que quiso dejar su impronta en la ciudad. Su interior llama la atención por la enorme alfombra roja que cubre el suelo. El resto no tiene tanto colorido ni pinturas como las mezquitas anteriores.

Interior de la Iglesia de Santa SofíaJunto al puerto está la Mezquita Nueva (Yeni Camii). También es muy bonita al estar junto al Bósforo la Mezquita de Ortaköy (Büyük Mecidiye Camii) pero en la fecha del viaje la estaban arreglando y una tela cubría gran parte de ella. En este enlace se puede acceder a más información de las mezquitas de Estambul.

 

Los bazares

Destacan dos: el Gran Bazar y el Bazar de las Especiaso egipcio, pero muchísimas calles de la zona antigua son como mercadillos con numerosas tiendas a pie de calle en las que se puede regatear casi por cualquier cosa.

El Gran Bazar (Kapaliçarsi) consta de 64 calles cubiertas más 16 patios. Se calculan unas 3.600 tiendas dentro. Para acceder hay ni más ni menos que 22 puertas. Está ordenador por gremios, destacando principalmente la ropa, el cuero y las joyas. Se puede encontrar falsificaciones de casi cualquier marca conocida, especialmente de bolsos y cuero. Ningún artículo tiene precio fijo y se regatea por todo. Los vendedores, que son auténticos genios del comercio, dominan varios idiomas que aprendieron hablando con los turistas a los que intentan sacar las máximas liras posibles. Cuanto más turista parezcas, más será el precio inicial. La recomendación principal es no parecer interesado por el artículo. Los precios buenos (y auténticos) de los artículos suele ser un 50% o algo menos del precio inicial propuesto. Así que hay que echar cara e intentar sacarlo por lo menos posible. Uno de los problemas del Gran Bazar es que los comerciantes pagan una cantidad muy alta por las tiendas, por lo que los precios en los puestos callejeros alrededor suelen ser más bajos. Mi recomendación es comprar mejor en las calles circundantes, pero, por supuesto, pasar y regatear por el auténtico Gran Bazar.

Bazar de las Especias o Bazar EgipcioEl Bazar de las Especias o Bazar Egipcio (Misir Çarsisi) es uno de los más antiguos de la ciudad y además de especias se pueden encontrar los famosos “Turkish Delight” y numerosas variedades de tes, frutas escarchadas y otros dulces. Es mucho más pequeño, con forma de L y unos 120 metros de largo. En los alrededores hay numerosos puestos de tiendas de animales, comidas de animales y todo tipo de plantas y jardinería.

Recomendación: en la entrada del Bazar Egipcio por la zona del puerto, a la izquierda, hay que pararse en el puesto de comida a degustar un Lahmacun. Por 2 liras turcas (80 céntimos de Euro) se come el mejor Lahmacun que comí en Turquía. Cabe destacar que allí a diferencia que en España no le echan carne (kebab significa carne).

El Palacio de Topkapi

Puerta de la Acogida en el Palacio de TopkapiEl Palacio de Topkapi (Topkapi Sarayi) fue construido entre 1459 y 1465. Otra vez nos volvemos a encontrar una obra majestuosa construida en tiempo récord. Está situado justo en la punta del Cuerno de Oro y desde él se puede ver todo el estrecho del Bósforo. Está formado por varios edificios rodeados de parques y cuatro grandes patios. Uno de los que más llama la atención es el Harem. Un edificio especial por lo que ello significaba: el lugar donde vivían las 400 concubinas y mujeres del sultán en sus 400 habitaciones respectivas. La responsable del edificio era la madre del sultán. Las mujeres eran cuidadas por eunucos negros, castrados de niños. Las salas están muy ornamentadas y son de gran belleza con numerosos azulejos de vivos colores. Grandes salas y patios con fuentes fueron otrora el lugar de placer y lujuria del sultán.

En el tercer patio se puede acceder al Salón de Audiencias, donde el sultán recibía a los emisores y mandatarios de Turquía y otros países, decorando la sala en función del nivel de cada visitante. También se accede a la biblioteca y a las salas del tesoro. Actualmente se conservan varios artículos de valor incalculable de oro y piedras preciosas: sables, tronos, candelabros, vasijas, etc. Algunos fueron ordenados hacer por los sultanes y otros son regalos de otros países. En el cuarto patio, además de unas vistas espectaculares, está situada una pequeña mezquita muy bonita.

Las cisternas

Cisterna Basílica en EstambulAlrededor del año 530 se construyeron bajo Estambul 60 cisternas. Entre ellas destaca la Cisterna Basílica (Yerebatan Sarayi). Son almacenes de agua subterraneos para hacer acopio de este bien para tiempos de guerra. Ésta se sitúa casi debajo de la Iglesia de Santa Sofía. Tiene 143 metros de largo por 65 de ancho y puede albergar más de 80.000 m3 de agua. Tiene 336 columnas de mármol, todos ornamentados de estilo jónico. Actualmente solo guarda un poco de agua, principalmente para la exhibición a los turistas. Lo que todos visitamos son las dos cabezas de medusa al fondo de la cisterna. No sé sabe cómo llegaron allí y se supone que una está boca abajo y otra echada anular los poderes de la mirada de la Gorgona, que se supone deja petrificado a quien la mira.

Torre de Gálata

La Torre de Gálata (Galata Kulesi) destaca en la zona norte del Cuerno de Oro, la parte más nueva de Estambul. Tiene 66 metros de altura e inicialmente era de madera. Fue destruida y reconstruida varias veces en los años sucesivos por las guerras y batallas que se libraron en la zona. Actualmente se conserva su última construcción de 1348. Del interior no se conserva nada y de hecho para subir ahora hay un ascensor para acceder al restaurante y a la terraza que da vuelta a toda la torre.

Recomendación: es uno de los puntos imprescindibles de visitar, no por la torre en sí, si no por las maravillosas vistas. Paseando alrededor se puede ver la zona nueva y todo el Cuerno del Oro bañado por el agua del Bósforo. Desde allí se pueden hacer unas fotos espectaculares como la primera de este post. Es el lugar perfecto para hacer fotos panorámicas. Yo fui por la tarde, pero estoy seguro que es uno de los sitios clave de la ciudad para ver la puesta de sol y ver como se enrojece el cielo y se destacan las mezquitas de la ciudad.

Crucero por el Bósforo

Palacio de Dolmabahçe desde el BósforoSin duda otra de las actividades recomendables de Estambul. Hay muchas opciones para hacer este paseo por el Bósforo. Por un lado están los ferrys oficiales del ayuntamiento que van punto a punto: Eminönü – Üsküdar – Besiktas – etc. Tienen una calidad relación-precio buena si se quiere pasar a la zona asiática de la ciudad. Yo hice un crucero en un ferry que valía 10 TL (4 €) y que hacía una ruta de una hora y media. Saliendo del puerto pasaba por el margen izquierda del Bósforo, por delante del Palacio de Dolmabahçe, de Besiktas, de la Mezquita de Ortakoy, por debajo del primer puente colgante y justo hasta el segundo. En ese punto da la vuelta y cambia de orilla para poder ver muchas casas de lujo con sus yates “a la puerta”. En la ruta hacia el Cuerno de Oro, se pasa por la Torre de Leandro (Kiz Kulesi) que actualmente es un faro en una zona rocosa.

Atardecer en el Cuerno del Oro (Estambul)La panorámica que se tiene en ese punto vuelve a ser impresionante con la silueta de Topkapi y las mezquitas al fondo. En este caso, navegué en el barco que salía a las 16h, siendo la puesta de sol sobre las 17:10 por lo que a la vuelta pude ver como el sol desaparecía por detrás de la zona antigua de la ciudad y ver el perfil de todos los alminares, mezquitas y torres de la ciudad. De hecho cuando atracamos ya era de noche y pasamos por debajo del puente de Galata con todas las luces de los chiringuitos que venden pescado encendidas.

Atardecer desde el Bósforo - Mezquita Suleiman

Torre de Leandro en el Bósforo (Estambul)

 
 

San Salvador de Chora

Mosaico de San Salvador de Chora con la Virgen y Jesús en su vientreLa iglesia de San Salvador de Chora (Kariye Kilisesi) está situada lejos de la ciudad antigua, aunque todavía dentro de la muralla, pero vale la pena acercarse a verla. Es una iglesia de estilo bizantino que tiene cubiertas todas sus paredes de mosaicos y frescos. Su decoración interior es impresionante. El realismo de los mosaicos formados por miles de pequeñas piedras de colores la hace destacar y ser una referencia de este arte a nivel mundial. Muchos de ellos están dedicados a la Virgen contando la historia desde su nacimiento, pasando por la Anunciación y su muerte, que está representada en la cúpula principal frente al altar. Es además uno de los pocos sitios donde se representa a Jesús todavía en el vientre materno. El fresco que representa el juicio final también es especialmente bonito, pero sin duda lo mejor son los mosaicos.

Detalle de la barba de Teodoro Metoquites en San Salvador de ChoraEn general está bastante bien conservada, aunque faltan partes de algún mosaico. Recomiendo sin duda visitar esta iglesia porque es algo completamente diferente a lo que hay en Estambul y realmente es impresionante el realismo (sombras, movimientos, etc.) que consiguen las piedras de colores formando mosaicos.

Otras recomendaciones

Además de lo compartido anteriormente, lo principal es decir que para ver bien con calma Estambul se necesitan 4 días y a ser posible uno más extra para poder disfrutar más a fondo de la ciudad. Yo estuve solo 3 días y tuve que ir a la carrera para poder visitar todo.

Para moverse por la zona antigua, lo mejor es el tranvía que por 2TL por trayecto puedes moverte incluso hasta la zona nueva de Taksim, subiendo después en un teleférico a la zona más alta. Esta parte de la ciudad no tiene nada especial para ver, pero también es importante conocer cómo se mueve la gente más joven y qué come y dónde compra. Para desplazamientos más largos están los taxis, en los que lo mejor es pactar un precio antes de subirse.

Las audio-guías son un excelente opción para visitar los museos. Cuestan entre 5 y 10 TL y pulsando los números de las placas explican muy bien lo que se está viendo. Es probablemente incluso mejor que una visita guiada. Truco: si vais dos personas, llevad unos auriculares que podáis compartir y así os ahorráis una en cada visitas.

La comida es barata y se puede comer un kebab en cualquier puesto callejero o platos más sofisticados de ternera y pollo en los restaurantes. Si de verdad quieres conocer a fondo la gastronomía turca, lo mejor es elegir un hotel solo con alojamiento y desayuno, aunque estar en media pensión puede ser una opción interesante si crees que te vas a cansar de ese típico sabor. Sobre la comida he de decir que el auténtico Doner Kebab turco no lleva las salsas que le echan en España o Alemania. En realidad no lleva ninguna y si lo pides te echan mayonesa y kepchup.

También es muy típico el Narguile, la pipa de agua, con la que se fuma tabaco de diferentes sabores. Aquí lo suelen acompañar con un te de manzana, bebida turca por excelencia. Para los amantes del café, decir que el de Turquía es muy fuerte y con muchos posos. Por eso te lo sirven con un vaso de agua para que enjuagues la boca antes y después de beberlo.

Por 3-5 TL puedes disfrutar de un zumo de granada recién exprimido. En esta época del año era sin duda la mejor para saborear esta fruta.

Conclusión

Estambul es una ciudad para visitar al menos una vez en la vida. Me esperaba quizá más porque llevaba las expectativas muy altas pero viéndolo ahora con un poco más de perspectiva, ha sido un gran viaje. Sin duda me gustaría volver dentro de unos años para poder visitar algunas cosas que me quedaron pendientes y volver a ver esas magníficas mezquitas.

Puente de Gálata y la Mezquita Nueva

Doner Durum

Viaje a Turquía: Capadocia y las Chimeneas de las Hadas

Primeras impresiones de mi viaje a Capadocia para visitar las Chimeneas de las Hadas y mezquitas e iglesias de la zona de Anatolia. También fui a un Haman (baño turco) y conocí un poco más esta rica cultura. Sarackli, Guzelgurt, Goreme, Uzlara y mucho más con fotos.

Durante 3 días he estado en Capadocia con el fin de desconectar un poco del trabajo y conocer la rica cultura turca. Antes de nada es importante remarcar que Capadocia (Kapadokya) es el nombre antiguo, actualmente esta zona se llama Anatolya, que significa “el país donde sale el sol”. Es el único nombre del turco antiguo que se sigue utilizando en la actualidad, debido principalmente a que el turismo lo reconoce mejor.

Los visitantes llegan al de Nevsehir, que está a 30 kilómetros de esta ciudad y que se llama Nevsehir Kapadokya Havaalani con el código IATA: NAV. No es un aeropuerto comercial y sólo llegan y salen vuelos chárter.

Chimeneas de las Hadas en Çavusin (Capadocia - Turquía)La primera sensación al ver el paisaje es que es una mezcla entre León o Palencia e Islandia. Tierras bastante áridas, con un color marrón característico, y mucha piedra volcánica. De hecho es una zona que a lo largo de la historia tuvo muchos volcanes activos que cubrieron de lava llanuras enteras. Por esta razón se crearon con el paso del tiempo las maravillosas “chimeneas de las hadas”. Son formaciones cónicas muy peculiares que se originan debido a la erosión del viento y del agua en la piedra volcánica. En las fotos podéis ver algunos ejemplos.

Fortaleza de Uçhisar en Capadocia (Turquía)Tanto en las chimeneas como en las montañas se pueden ver numerosas cavidades que durante mucho tiempo fueron casas. Puesto que es una piedra no muy consistente y sin olvidar que eventualmente hay actividad sísmica, en 1951 el gobierno prohibió vivir en este tipo de cuevas por el peligro que conllevaba. Varias de esas cuevas se utilizaban también como iglesias y lugares de culto. Actualmente solo algunas tienen permisos especiales y son utilizadas como hoteles y restaurantes después de haber sido acondicionadas y aseguradas.

Çavusin y las chimeneas de las hadas (Capadocia - Turquía)Tras el largo viaje del primer día, la visita al famoso baño turco, Haman, era prácticamente obligada para relajarse por completo. Por 25€ fuimos a uno de la zona: Alaadin Turkish Bath. La primera parte del baño fue una mascarilla de arcilla especial en la cara y, después de unos minutos, pasamos a la sauna. Allí estuvimos unos 15-20 minutos sudando de lo lindo y nos vinieron a buscar para hacer una primera limpieza con agua caliente y un peeling con un guante especial. Después nos tumbaron en una gran piedra hexagonal de mármol situada en el centro del habitáculo -previamente calentada-, en la que nos dieron el típico masaje con espuma. Consiste en que meter varios jabones pequeños en una tela que se moja y genera mucha espuma que te esparcen por todo el cuerpo haciendo un masaje. Cabe destacar que es un masaje un poco especial, bastante fuerte ya que aplican mucha presión en las piernas, estómago, brazos y espalda. La verdad es que quedas muy relajado al terminar pero en ciertos momentos puede doler. Antes de terminar vuelven a echarte agua por todo el cuerpo para quitar el jabón y se pasa al jacuzzi para descansar y comer algo de fruta. Por último, tras una ducha, disfrutamos de un té turco de manzana, tradicional del país.

En esta época del año (octubre) la temperatura es de unos 7-8ºC por la mañana y 12-14ºC al medio día, así que es recomendable venir bastante abrigado. Sorprende también que a las 17h es de noche, por lo que es importante madrugar para poder aprovechar el día.

Fortaleza de UçhisarEl segundo día estuvimos visitando una iglesia reconvertida en mezquita en Guzelgurt, que significa “tierra bonita”. En la foto se puede ver el Mijab, que es el altar de los musulmanes. Desde allí fuimos al Valle de Uzlara, al que atraviesa un río al que accedimos tras bajar 400 escaleras. A lo largo de todo el valle hay cientos de cuevas que antiguamente eran viviendas. Algunas de ellas, iglesias que conservan aún algunos de sus frescos. Visitamos una de ellas, ortodoxa del siglo VII-VIII, que estaba bastante bien conservada. Cabe destacar que la libertad de religión y respeto al resto de culturas hacen que las iglesias y monumentos estén bien conservados en toda Turquía.

Museo al aire libre de GoremeVisitamos Sarackli, una ciudad subterránea datada en el año 700 que se utilizaba para la protección de los ciudadanos en los ataques de los árabes. De hecho en este refugio había sitio para 300-400 personas. Para hacer más difícil la entrada de los enemigos, había varias puertas de diferentes tamaños en diferentes accesos y pasillos. También disponían de pozos de agua internos independientes para evitar que pudieran ser envenenados, podían estar hasta 3 meses refugiados bajo tierra.

En la zona de Capadocia hay muchos Kerbansaray, que eran posadas para los comerciantes de la ruta de la seda. Están separados por distancias de aproximadamente 40 kilómetros, ya que esta es la distancia que puede recorrer un camello cada día. Se dice también que, además de posada, era un lugar de” libertinaje”. Fueron los Seliucidas los que crearon este tipo de refugios.

Museo al aire libre de GoremeUna forma diferente de orar es lo que hacen los Derviches, al contrario de la creencia de que es una danza popular. Se trata de un rito en que representan un “canal de comunicación” entre la Tierra y el Cielo. Están girando aproximadamente 20 minutos en trance. Durante este tiempo suena el Ney, que es una flauta larga, el laud y la lira horizontal o Kanon. Es una música muy suave.

Lo más famoso de Capadocia son las Chimeneas de las Hadas. Las hay de diferentes tipos e incluso edades. La erosión es constante, es un paisaje siempre vivo. Las chimeneas de las hadas se pueden ver en casi todo el territorio, aunque hay algunas agrupaciones muy espectaculares: Pashaba (conocido como las viñas del general) o el Valle del amor, con “chimeneas con gorro”, que es el valle de la imaginación porque aquí las chimeneas tienen formas diferentes.

Chimeneas de las Hadas con sombreroLo que más sorprende de Capadocia (Anatolia) es la gran cantidad de turistas que hay, incluso en esta época del año (noviembre), dado los limitados recursos de la zona que se reducen prácticamente a lo aquí contado más el típico paseo en globo al amanecer, que cuesta 150€ y dura 1 hora. El turismo está completamente desestacionalizado. De hecho una parte de la actividad económica gira en torno al turismo con tiendas y puestos de venta de souvenirs.

Es un paisaje bonito y muy diferente al que el turista puede estar acostumbrado, pero creo que todo lo compartido anteriormente se puede visitar en 1 día. Es más interesante moverse a la costa del Mar Egeo (Éfeso, Mileto, etc) que pasar más tiempo en Capadocia. De hecho en este viaje me quedo con ganas de ver la Puerta del Mercado de Mileto de la que ya hablé anteriormente en el post sobre el viaje a Alemania.

Saltando en paracaídas

Hace unos días en Sevilla tuve la oportunidad de tirarme en paracaídas. Fue una gran experiencia, sobre todo el primer segundo de caída libre tras saltar de la avioneta a 4.600m (15.000 pies). También fue inolvidable el momento de abrir el paracaídas y quedar “parado” en el aire en un silencio y calma absoluta viendo el bonito paisaje. Una gran experiencia que me gustaría repetir.

Hace unos años, cuando renové él diseño de la web por última vez, añadí en el apartado de currículo algunas cosas que me gustaría hacer. Entre ellas estaba saltar en paracaídas, pensando que difícilmente se darían las condiciones necesarias para ello. Pero como la vida da muchas vueltas, el sábado 27 de agosto (un día antes de mi cumpleaños) fui a Sevilla a saltar en paracaídas.

En realidad viajé con otros 10 amigos de despedida de soltero y entre las actividades que programamos nos acercamos hasta Skydive a las afueras de la capital hispalense. Tirando de GPS y un mapa poco actualizado que tenían en su web, llegamos caleyeando a un pequeño aeródromo. Cuando estábamos ya muy cerca, vimos aparecer los primeros paracaídas que se abrían en el cielo con otros “valientes” saltadores.

El curso teórico antes del salto en paracaídas

Curso teórico antes del salto en paracaídasTras firmar muchos papeles de conformidad con la empresa y el salto, un agradable polaco, Robert, nos guió dentro del hangar en el que había muchos monitores preparando los paracaídas. Allí nos sentamos y comenzó con la explicación teórica sobre los paracaídas, los seguros que eran para tranquilizarnos, y unas consignas importantes sobre cuándo cruzar los brazos y levantar las piernas en el avión, como abrirlos durante la caída y como volver a levantar las piernas a la hora de aterrizar.

Subiendo a 4.600 metros (15.000 pies)

Avioneta del salto en paracaídasUna vez ya preparados con el arnés de sujeción, el traje, gorro y gafas nos dirigimos a la avioneta que nos subiría hasta más de 4 km de altitud para el salto. Yo me coloqué junto al piloto con Robert detrás, que fue mi monitor de salto. Una vez sentados en el banco, enganchamos los arneses y despegamos. Durante el ascenso, Robert me fue recordando las indicaciones para saltar a la vez que íbamos viendo al fondo la ciudad de Sevilla, donde destacaban algunos edificios altos y el puente de Calatrava.

El salto

Subiendo a 4.600 metros (15.000 pies) para saltar en paracaídasMucho más rápido de lo que creía llegamos a la altitud de salto. Uno de los monitores que llevaba cámara en el casco abrió la puerta y el ruido y viento que entró en la avioneta nos hizo sentir que, ahora sí, ya no había vuelta atrás. Las 5 parejas de delante fueron saltando uno a uno mientras Robert y yo nos íbamos deslizando por el banco acercándonos poco a poco a la puerta. Ese fue el momento de mayor tensión, cuando nos levantamos, nos agarramos a los bordes, crucé los brazos y levanté las piernas hacia atrás. En ese momento estaba suspendido en el aire, todavía dentro de la avioneta colgado literalmente de Robert. 1, 2 y al tercer movimiento saltamos al vacío.

La caída libre

Creo que nunca olvidaré ese primer segundo de caída en el que miré hacia abajo y no había nada más que el suelo muy lejos y el viento me golpeaba la cara. En ese momento me acordé de lo que nos dijeron que era muy importante: respirar. Sorprende darse cuenta que aunque estés cayendo a 150-180 km/h se puede respirar sin ningún problema. Robert me dio una palmada y era el momento de relajarse, abrir los brazos y disfrutar de la caída libre. Preciosa estampa que se veía, con un cielo azul impoluto y unas vistas muy bonitas de Sevilla a lo lejos. Giramos un poco y dimos un par de vueltas y llegó el momento, tras algo más de un minuto de caída libre espectacular, de volver a cruzar los brazos para tirar del paracaídas.

La caída con el paracaídas abierto

La verdad es que el golpe del frenazo no fue tan grande como esperaba. Aquí llegó uno de los momentos que más me sorprendió y es que me quedé suspendido en el aire en completo silencio. Fue sin duda un gran contraste ya que unos segundos antes estaba cayendo muy rápido con un gran ruido debido a la fricción con el aire. Ahora todo iba muy despacio y en una completa calma. Parecía un sueño en el que estaba volando libremente. De hecho en ese momento ya pude hablar perfectamente con Robert, que me cedió los mandos del paracaídas y me iba dirigiendo para hacer un par de tirabuzones. Es muy divertido la sensación de inclinarte para los lados tan bruscamente quedando en paralelo con el suelo y ganando mucha velocidad en pocos segundos girando sin parar.

El aterrizaje

El aterrizaje tras el salto en paracaídasCuando nos acercábamos al suelo, llegó el momento de dejar a Robert dirigir el paracaídas y yo cogerme las piernas en alto pasando los brazos por debajo. El salto estaba llegando a su fin y mis amigos ya estaban en tierra. Nos acercábamos al suelo cada vez más y aguantando las piernas arriba llegó el momento de tocar tierra: suavemente apoyamos el culo, que hizo de freno y cuando nos quedamos ya quietos el paracaídas cayó delante nuestro. Fue el momento de relajarse completamente y dar al botón de “Guardar” en el disco duro.

La experiencia de saltar en paracaídas

Qué descarga de adrenalina, qué sensaciones, qué gran experiencia. La conclusión clara es que quiero repetirlo. Quiero volver a sentir esos nervios justo un segundo antes de saltar. Quiero volver a “volar” lentamente. Quiero jugar de nuevo con el paracaídas. Y, sobre todo, quiero hacer algún looping, tirabuzón, caída en picado y demás acciones que se puedan realizar cuando estás en caída libre.

Sin duda es una actividad que os recomiendo a todos que la viváis porque es algo que no se olvida fácilmente.

 

Vacaciones en Berlín

La última semana de Febrero la pasé en Berlín. Anteriormente había visitado en diversas ocasiones Alemania, pero nunca había estado en su capital. En Agosto de 2004 la Universidad de Oviedo me concedió una Beca para un Tamdemkurs en la Rühr Universität de Bochum (donde aproveché para visitar Düsseldorf, Dortmund, Colonia…) y en Octubre de 2007 volví para pasar unos días en Frankfurt para practicar mi alemán. Desde entonces tenía ganas de conocer esta ciudad con tanta historia.

La Catedral de Berlín (Berliner Dom)A pesar de que la caída del muro y demás calamidades que sufrió Berlín, todavía está en reconstrucción. De hecho es una mezcla peculiar entre construcciones y zonas modernas con edificios antiguos que se han vuelto a construir a semejanza de los originales. En la ciudad hay una gran multiculturalidad y conviven todo tipo de personas. Me llamó la atención la cantidad de españoles que había. Personalmente no me ha parecido una ciudad tan bonita como me esperaba. Sin duda París, Budapest, Praga están un nivel por encima, aunque por supuesto entiendo las razones de de estas diferencias. Hay monumentos que decepcionan un poco, como el Muro de Berlín que tiene una gran y dura historia pero que actualmente es como un pequeño muro pintado. O el Memorial del Holocausto que son sólo 2.711 bloques de hormigón en una plaza. Para entender todo esto y comprender su belleza, es necesario conocer la historia porque si no los monumentos no son muy grandiosos. Incluso la misa Puerta de Brandeburgo es más pequeña de lo que me esperaba por no mencionar el Checkpoint Charlie del que solo queda una caseta en medio de una avenida.

Puerta del mercado romano de MiletoBerlín tiene interesantes museos localizados en su mayoría en la Isla de los Museos. Sin duda el que más me gustó fue el de Pérgamo. Destacan en él la puerta del mercado romano de Mileto, las puertas de Istar de Babilonia y el famoso Altar de Zeus de la ciudad de Pérgamo. También visité Neues Museum (en alemán: «Museo Nuevo») que se construyó a mediados del siglo XIX, hoy en día reconstruido tras la Segunda Guerra Mundial, con muchas obras egipcias y el busto de Nefertiti, que se conserva en su estado original desde su elaboración en el año 1330 a. C. De otro estilo completamente distinto es el Museo Alemán de Tecnología, en el que pueden ver todo tipo de desarrollo tecnológico germano, desde cámaras de vídeo y fotos hasta trenes, barcos y aviones. Es una visita muy interesante.

Palacio de SanssouciUn día me acerqué a Potsdam, una ciudad cercana a Berlín en la que se celebró en 1945 la Conferencia de Potsdam a la que asistieron los principales mandatarios mundiales. Tiene muchos lagos y palacios, entre los que destaca el de Sanssouci. La mayoría son de estilo rococó del siglo XVIII rodeados por grandes parques que estaban cubiertos por un bonito manto blanco. En el centro de la ciudad está el Barrio Holandés, un conjunto de edificios que es único en Europa, con alrededor de 150 casas edificadas con ladrillos rojo al estilo holandés rodeado por casas típicas alemanas.

No puedo negar que también utilicé el viaje para saborear la buena cerveza alemana y comer algunas wurst. Una de las sorpresas que me llevé fue encontrar una cervecería típica berlinesa con mucha historia, el StäV, donde pude volver a beber una Kölsch, la auténtica cerveza de Colonia que tanto me gusta.

En resumen, puedo decir que fue un viaje muy agradable, también por la compañía de Ginte, y aunque la ciudad me decepcionó un poco (arquitectónicamente hablando) me llevé un buen recuerdo que he querido compartir aquí. Para ver las fotos que hice en Berlín y otras ciudades de Alemania recomiendo visitar la sección dedicada a viajes en mi página web.